noviembre 15, 2005

(…)




...A la memoria de alguien que no desea recordar

Lleva dos días perdida en el sofá
y toda la vida perdida en los días.
No quiso escuchar ni decir,
mas ató sus brazos suplicando engaños.


Yo la vi partir enceguecida por el
olvido
des-tro-za-da,
alimentando sus oídos con el (con él)
crujir de las hojas, de los ojos, de los hijos.


Su rostro cortó al viento, como las palabras su rostro.


Ahora en reversa: el silencio
un espejo
el mismo sofá
y el agua putrefacta de ajenas fotografías,
de imágenes borrosas.


Los colores de su piel, se diluyen mientras se
asoman.
Su rostro colmado de pasado
se pierde.


...Hoy me encuentro en su sofá,
perdida en los días.
Mis oídos no soportan el crujir de esas hojas.
No callo y escucho, tal vez observo.


Los pasos gritan tu ausencia y...

¡Ya me cansé! Tan simple como eso.
Sin maquillaje, sin "manierismos"
y
sin
fuerzas.
(Ya me cansé de hablar entre paréntesis)
Aletheia
A el-la