
"...borrarán, olvidarás, confundireis, no escucharás, pues nunca hubo ruta ni señal alguna..."
Borrarán aquello que estaba, olvidarás lo que tomaste de aquello precenciable, confundiréis lo que se olvida con las señales presentes, no escucharás en el olvido dichas huellas, pues nunca hubo ruta tras esas confusas marcas.
Un proceso de extrañamiento que impulsa el desprendimiento de la conciencia de un cuerpo necesario (¡Mujer!).
Una conciencia sin linealidad y una desaparición inundada de divagaciones.
Cinco años permanece lo plasmado. En diez años actúa el olvido. A más de alguien atormenta la confusión e inversión productora de sordera. Mas, la conciencia extraviada, pierde su sentido en la desaparición por negación del instante.
Aletheia
A propósito de Juan Luis Martínez "La desaparición de una familia"
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