
Más de una vez te susurré al oído:
"¿Dónde estuviste todo este tiempo"?
Pero tu oído no hizo más que escucharme.
Más de otra vez le susurré a tus dedos:
"¿Dónde estuvieron todo este tiempo"?
Pero tus dedos no hicieron más que tocarme.
Más de aquella vez le susurré a tus labios:
"¿Dónde estuviste todo este tiempo"?
Pero tus labios no hicieron más que callarme.
Más de muchas veces le susurré a tu frente:
"¿Dónde estuviste todo este tiempo"?
Pero tu frente no hizo más que envenenarme.
Y aquí me tienes como tantas veces, susurrando a tu recuerdo:
"¿Dónde estuviste todo este tiempo"?
Pero ni la tierra que te abraza hace un esfuerzo por responderme.
Ni los años,
ni las fotos,
ni los llantos por tu muerte.
Aletheia
Una paradoja dedicada a un pésimo actor
3 comentarios:
Te puedo decir con respecto a este poema que me encantó,espero que escribas más sobre otros temas.
Estimadisima niña Denisse:
pese a que no heleido todo lo que has posteado, con lo que he leido ya mas sorprendido no puedo estar, mis respetos por tan sublimes textos... un gran abrazo
¿Denisse?
Publicar un comentario