
He regresado a penetrar esta noche sonámbula
(que no es en mí, sino por mí)
A cautivar la luna y a hacer suspirar al viento.
Siento el temor del tiempo que separa en mundo el mundo.
Tras los escondidos, llenos de lodo
se vislumbra un poder que me pertenece.
Su debilidad es mi sutileza callendo ante sus propios rostros
envenenados y atemorizantes.
Las imágenes del pasado quedan como tales.
He olvidado el rostro de la multitud y
nada más añoro que la brumosa calidez de mis sueños despiertos.
El frío de esa noche desierta de suspensos,
llena de un todo pasajero y distante
marchita la rosa sedienta de piel.
Camino.
Camino ligero.
Recorro el fuego que provoca el encierro.
Comienzo a disfrutar la agonía mientras desaparezco en él (en el)
...horizonte.
Se esfuman las palabras antes del descanso.
Aletheia
Al bufón con el que quise tropezar en calle Merced
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